Han sido demasiados meses sin escribir. Quizás esta espera se ha basado en el miedo. El terror de agitar las aguas y que estas no trajeran nada bueno. La calma ha sido pegajosa, placentera.
¿Es acaso que ya no tengo miedo?, nada mas lejos de la realidad. Estos se han multiplicado y han adquirido forma y concrecion, pero es que así es imposible vivir.
Ha ocurrido el milagro.
No es que no sea consciente de donde viene. No vayas a pensar en que ha sido un milagro al uso, de esos que se obtienen solo rezando mucho y con intensa fe.
Ha resultado tan difícil llegar hasta aqui... el problema es que en ocasiones me encuentro tan invadida por la felicidad y el asombro que se me olvida lo duro que ha sido y me sorprendo a mi misma pensando en la suerte que hemos tenido.
Que extraña la sensación de tener pánico y felicidad al mismo tiempo. Sentir que todo ha salido bien y saber al mismo tiempo que todo lo vivido estos últimos meses se puede desintegrar en un solo minuto.
Hace que en ocasiones me enfade conmigo misma por disfrutar, por ser feliz, invadiéndome una ira sin objetivo ni culpable mas que yo misma.
Pero es que ha ocurrido el milagro. ¿Cómo no voy a ser feliz hasta el hartazgo?
Mi hija nació el 19 de julio. Como sus padres, siempre puntual y llegando casi 3 semanas antes de lo previsto. En un parto accidental y alto traumático ( como no podía ser de otra forma por poco me muero)que casi ni recuerdo ni lamento porque solo puedo pensar en ese pequeño milagro. Ademas de increíble, es preciosa. No lo digo porque sea mía, porque yo haya puesto la mitad de la genética y el 100% del cuerpo, es simplemente porque lo es. Y yo aunque cansada, aun abro los ojos en mitad de la noche aterrada de que todo lo que hemos vivido se tratara solo de un sueño.
Cuando estaba embarazada me preocupaba el tema del vínculo. ¿Cómo amar a alguien desde el minuto uno sin haberla conocido?. ¿Cómo sentir esa fuerza tan grande en el fondo del pecho por alguien a quien nunca has visto?
Ha sido tan sencillo que pienso de verdad que detrás de todo esto hay una magia especial que hace que experimentar esa sensación sea lo mas lógico y normal.
Y aqui estamos Miguel y yo intentando querer de la mejor manera, cuidar de la mejor manera y amar con todas nuestras fuerzas a ese pequeño ser que nos mira con intriga a traves de los parpados semicerrados y sonrie sin saber que dos personas serian capaces de morir por ella.