sábado, 11 de febrero de 2023

Un reloj que nos acojona

   El jueves tuve mi primera guardia de observación.
A nivel de superarla como residente no estuvo mal del todo. Un poco agobiada, muy perdida, tremendamente asustada. Siempre pienso que pudo haber sido mucho peor, y que bueno, ha sido solo la primera…quedan miles por delante. Por lo menos hasta que llegue a R4 ( dios mediante =))

   Aun así, como era de esperar tuve mi momento de buena lloradita, porque todo en esta vida, no me puede ir bien, o es más bien culpa de como soy yo.

   Tuve una paciente de 46 años. Me la pasaron porque iba a ser algo rápido, algo fácil, iba a ir bien. Era una señora con un cáncer, que había tenido una complicación aquella mañana, un vómito de sangre. La paciente pasa a la sala de observación estable hemodinámicamente, y lo único que le preocupaba era irse pronto porque esa misma tarde tenía cita con su oncólogo. 
En las pruebas complementarias un aviso, en el último tac, progresión tumoral y múltiples metástasis, a pesar de haberle quitado medio intestino, quimio y radio. 
UNA PUTADA VITAL como pocas más veras.

   El drama comienza cuando esta señora se empieza a anemizar, a punto de hemoglobina por hora. Pálida, sudorosa, malísima cara. Cada vez que pasaba un adjunto por observación me daba un toque: Niña, que esa señora no está bien.
 Pues el culmen de la angustia me llega cuando me llama oncología y me dice que la señora NO es candidata a UCI y es NO RCP. ¿Cómo?

Pues ahí me ves a mí, diciéndole al marido de esta señora, que su mujer, es no RCP, que hay progresión tumoral, que su pronóstico de vida es infausto, y que se prepare para lo peor, porque si no deja de sangrar, no tenemos muchas más opciones. El señor llorando, yo casi con arcadas de angustia… mira un horror.

 Después vino la oncóloga y se lo contó a la paciente, culminando con el show.

Luego me fui al cuarto de los residentes cerré la puerta con el pestillo me tumbe en el suelo y me puse a llorar.  No porque yo lo hubiera pasado mal ( eso es lo menos), llore por miedo a la vida,  de lo que nos puede pasar, de lo que cambia todo en un segundo y no puedes hacer nada. Llore por pánico y ansiedad hacia la muerte de la gente que quiero y por esa señora que hace 6 meses tenía una vida normal, feliz dentro de lo que cabe ( porque a veces nos es imposible reconocer la felicidad, hasta que esta no se esfuma)y ahora tiene esto, un reloj que marca los segundos, una cuenta atrás muy breve que con 46 años, además es tremendamente injusta.

lunes, 16 de enero de 2023

Amor en tiempos de residentes


Psiquiatría es la rotación que estoy haciendo ahora.

Es una de mis últimas vueltas hospitalarias mendigando amor. Ha sido una experiencia bastante horrible, con un apego evitativo, y cero compromiso a largo plazo.

Es decir, para que nos entendamos, que está siendo una rotación de mierda.

Después de un mes deambulando por los pasillos y siendo mandada a mi casa porque no había adjuntos que me acogieran en su seno, esta mañana por fin he dado con una adjunta apañada que me querrá si dios quiere, durante las dos semanas que me quedan. Será como una aventura de verano, corta pero intensa.

Y tan intensa.


Odio la psiquiatría, de verdad, vaya drama, y vaya miseria.

Hay pocas esperanzas para la mayoría de nosotros, pero es que, para estas personas, la esperanza no es algo que crea que se puedan permitir.

Es verdad que durante mi rotación en el hospital de agudos (que eso sin duda fue poliamoroso, porque no hay posibilidad de que cupieran más residentes, estudiantes y adjuntos en una misma consulta y con un mismo paciente), pensé, que psiquiatría no estaba mal como especialidad… yo que se, creo hay pocas cosas menos agradecidas que ese trabajo, y eso que soy médico de familia y llevamos los rasgos obsesivo y masoquista inscritos en el ADN.


El caso es que cuando estaba viendo a esos pacientes, a pesar de mi amargura por tener mañana puerta de trauma, no podía evitar pensar en la suerte que tenía y en lo poco agradecida que soy en mi día a día con mi sino y destino.

Puede que mañana mismo o dentro de un par de horas todo se vaya a la mierda, pero la realidad es que he podido disfrutar de 32( ya casi 33) años de suave vivir.


He tenido altibajos claro está, pero en general, cuando hablamos de antecedentes personales de estos pacientes ( madres solteras, padres ausentes, dificultades económicas) pienso en lo carne de cañón que era, y en lo bien que ha salido todo. Cuando hablamos con una paciente que sufre además de su trastorno límite de personalidad, violencia por parte de su pareja ( se dice el pecado, pero no el pecador), pienso en mi suerte y en la suerte de mis amigas y amigos, todo podía haber sido tan…desastroso.

 

Así que aprieto los dientes. Quedan según mi cuenta atrás 196 días para mis vacaciones, y si otra pandemia de gripe del mono no lo impide, 220 días para la boda.

Ademas 250 días para ser R4. Sé que está mal vivir en el futuro, pero intento motivarme, porque estos últimos 3 meses en el hospital se me están atragantando. Tengo ganas de volver a casa, a mi centro de salud, volver a ser una puta médica de familia y no una itinerante, que va por los pasillos, pidiendo amor… 

viernes, 9 de diciembre de 2022

THE OBSERVER

 Yo tenia un acosador.

A ver no sé si se podría considerar como tal, pero algo raro sí que era.

Se trataba de un perfil falso de instagram. Es decir, un señor o una señora, se habían hecho una cuenta falsa para ver cada día de mi vida, mis historias y mis publicaciones de instagram.

Cuando digo cada día, es cada día.

Daba igual que colgara 10 cosas en un día, como si me tiraba 10 días sin colgar nada, el o ella las veía siempre.

Lo se, debería de darme miedo, debería de haberlo bloqueado o denunciado, pero es que me cuesta dar en ocasiones una respuesta consecuente a lo que estoy viviendo. En ocasiones soy un poco disfuncional en estos temas. Solo conseguía que me pareciera curioso o incluso llamativo.

No mentiré, una parte de mi pensaba que el dueño del perfil falso era mi Ex. Creo que estaba bastante convencida, y ese era el hecho que me relajaba, y disminuía mi preocupación, ya que lo veo "relativamente" normal. La curiosidad en estos casos es sana ( yo la siento a veces) y pensaba que aunque raro, no seria un señor de Mostoles con una escopeta de caza deseando conocerme, total, quien podría tener un interés tan fijo y constante. Otra época pensé que podría ser mi madre ( no la dejo tener instagram y se pone muy pesada con el tema), pero me sorprenderia sobremanera, ese manejo de las redes sociales...

Bueno ya da igual, hace un par de días, me di cuenta de que el perfil falso había desaparecido, la cuenta ha sido borrada y ya no tendrá mas a ese curiosos observador en mi vida. Siempre me pregunto, con estas cosas, qué es lo que ha causado este apagón informativo, no es que me queje, pero me resulta imperioso conocer el por que de las cosas ( de hecho le pregunte un par de veces y nunca me contesto). Ójala tener una bola de cristal, siempre lo he dicho.

5 minutos antes de la cuenta atrás

 Siempre que llega esta época de el año, me da por reflexionar.

Supongo que esto le pasa a todas las personas del mundo. No es solo cosa mía. No me atrevería a insinuar jamas que hay algo en mi que me convierte en algo especial, para nada.

Reflexiono sobre lo que ha pasado este año, lo que he ganado, perdido y superado. Cuanto he crecido, y cuanto me queda por lograr.

Quedan a penas 20 días para que se termine el año y me parece impresionante dónde estoy. A pesar de todo lo logrado, no dejo de caer en el cliché repetitivo de anhelar tiempos futuros. 

Tengo ganas de que llegue el verano por todo lo que conlleva pero a la misma vez pánico al pensar en todo lo que me queda por hacer y aun no he empezado. Queda 9 meses para mi fin como r3, y mi salida casi absoluta del hospital ( cosa que estoy deseando, porque no lo soporto mas) y quedan 8 meses para LA BODA. llevo un retraso de unas 18 tareas a estas alturas, pero no queremos hacer nada mas hasta que Miguel termine los exámenes, así que ahí están, acumulándose en la aplicación y en la boca de mi estomago.

En breves momentos siento un leve ataque de pánico al pensar que en 2 semanas estaré probándome mis primeros vestidos de novia ( otra cosa para la  que según todo el mundo voy muy tarde), pero es que me parece INCREIBLE.

Tengo tantas ganas, que me da miedo que luego no cumpla mis expectativas, pero me encanta. Creí que esto no me ilusionaría, que lo vería algo tedioso, como un tramite, pero el caso es que me hace ilusión, hacer esto con Miguel, pensar en cada detalle, imaginar la música, las luces, los colores, todo, es maravilloso.

Vemos cuando en febrero, la lista de pendientes sea eterno, tengamos que pelearnos por las flores y los menús, y no encuentre el vestido de novia (porque visto lo visto por ahora, todos me parecen horripilantes).

Ademas junto con la boda se vienen, mes y medio de vacaciones, paso a r4 y un poquito mas cerca del final del periplo... Son todo ventajas.

La vida adulta supongo que se precipita, y ya solo podemos relajarnos y disfrutarla, o mas bien sobrevivir.

Por el resto...una mierda. Las ultimas guardias están siendo desastrosas, la sociedad nos desprecia cada día mas, tuvimos un accidente de coche hace 2 semanas en la autovia, ( conducía yo para colmo, aunque puedo asegurara que no fue mi culpa- nos dieron por detrás un tío que iba distraído con dios sabe que, a 120 Km/h) y llevo una semana completa de cefaleas y nauseas por culpa de este tiempo horrible...o me agarro a lo positivo, o va a ser un fin de año crudito.


Pdt: quiero que me arreglen ya el PUTO coche , por favor =(

jueves, 20 de octubre de 2022

Dónde estas? Dónde duermes?

Hoy he tenido un sueño extraño.

Me he despertado triste, y con ganas de llorar. El caso es que no recuerdo nada del susodicho sueño.

Solo que me despedía de alguien y eso me ponía muy triste.

Era alguien a quien conocía del pasado y del que me debía de separar de nuevo, pero el me prometía y yo le prometía que seguiría buscándolo, sin importar el tiempo que pasara, volveríamos a encontrarnos.

El caso es, que no me daba la sensación de que fuera una promesa romántica, no me parecía que fuera un amor perdido ni nada por el estilo. No sabría explicarlo.

Lo único que sé, es que he pasado todo el día un poco triste y apagada.

Tengo mucho sueños últimamente, a veces incluso durante breves momentos de descanso, consigo entrar en la fase onírica, no se si es que estaré mas estresada de lo normal, pero el caso es que sueño casi cada noche, incluso con gente del pasado a la que ya nunca veo, pero sigo teniendo sus expresiones en la memoria y el tono de su voz, cosa que me parece increíble.

Me pregunto quién será, la persona del sueño, y si tal vez me siento tan triste, porque ya lo he olvidado, aunque juré recordar y buscar siempre...  en ocasiones hay promesa que aunque queramos no podemos cumplir, por mas que lo intentemos.

sábado, 24 de septiembre de 2022

Te veo

 Aún sigues por aquí, yo lo sé, tu lo sabes. El mundo sigue girando pero aquí y así permanecemos.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Una historia como otra cualquiera.

Quiero contar una historia.

Como tantas que se han contado antes que esta. No tiene nada de especial.

Trata de una chica de ciudad y un chico de un pequeño pueblo ( si, lo sé, parece don't stop believing, de Journey), que se conocen en una fiesta, un día en que ninguno de los dos estaba particularmente deseoso de salir. 

El destino por una cosa o por otra los reune en ese mismo lugar.

Fue un flechazo en todos los sentidos, tardaron tres horas en darse su primer beso, y entre veinticuatro y setenta y dos horas en enamorarse.

Luego, hicieron lo que todas las parejas normales de nuestro tiempo hacen. Salieron a dar paseos cogidos de la mano, fueron a cines y a cenar, celebraron aniversarios y cumpleaños acudieron a fiestas y conciertos. Rieron, rieron mucho y por increíble que pareciera no pelearon nunca, no hubo gritos ni malas palabras, no hubo gesto de desprecio ni abandono, hablaron de todo, de miedos y deseos, de sueños y esperanzas, de su presente, su pasado y su futuro, de lo que les gustaba y lo que odiaban, de lo que temían y anhelaban, se abrieron en canal cada día de su existencia.

Después siguieron viviendo como lo hacen todas la parejas, estudiaron, se angustiaron, vivieron una pandemia mundial, se fueron a vivir juntos y siguieron sintiendo los días, uno detrás de otro.

Dormían abrazados, limpiaban la casa, hacían la compra, comían, leían, jugaban y vivían y el tiempo siguió pasando para los dos, como para cualquier otra pareja.

No os creáis que son algo extraordinario.

Un día en la plaza del Trocadero, justo en frente de la Torre Eiffel el le pregunto a ella si quería casarse con el, y ella que nunca había anhelado realmente casarse, dijo que sí con ganas y con ansias.


Y ya está. Este chico de pueblo, y esta chica de ciudad, van a casarse, como tantas otras parejas antes, durante los años y los siglos, pero hay algo en ellos, no se que será exactamente, algo en la forma de reirse de todo, de como bromean y como se hablan, hace que tenga esperanzas en ellos, que sienta su amor como extraordinario y que asuma con miedo, que solo la muerte podrá separarlos. La vida, se les va a hacer, tremendamente corta.

viernes, 26 de agosto de 2022

Vacaciones de Verano

Qué coraje

Tenía una buenísima idea sobre la que escribir.

Algo profundo, estructurado y reivindicativo, muy lejano de las actuales cursiladas que se me ocurren en el día a día desde que estoy perdida en este pequeño paraíso.

Lo había guardado en alguna recamara de mi almacén mental (tan desordenado como el resto de mi vida) y puff... se ha perdido.

Ahora lo único que conservo es eso, cursiladas sobre apreciar el paraíso en el que vivimos, la felicidad de no tener que trabajar y la estupidez cruel que supone solo tener un mes de vacaciones al año.

Intento exprimir, forzarme a pensar algo sobre lo que quiera hablar. Pero es que no quiero hablar de nada.

Estoy en el filo de una navaja muy fina, y pronto todo se va a desestructurar. Se huele en el ambiente, en la calma antes de la tempestad, y tengo miedo.

No porque sean cosas malas, o no sea de hecho, algo que llevo deseando años, es simplemente porque soy una cobarde, y porque la vida en este momento es tan fácil de vivir, en este mismo instante es tan suave y amable, que temo que cualquier mínimo detalle puede empeorarla.

Una parte de mi asume como una realidad inamovible, que la "vuelta al cole" que la depresión post vacacional, va a ser durísima. Hay tantas cosas de las que me tengo que encargar, que tengo que arreglar o solucionar y en las que no estoy pensando simplemente porque estoy de vacaciones.

Nuevos correos, mensajes de los compañeros, incidencias de las guardias y problemas para la María del futuro, hacen que el nudo se apriete cada vez mas en la boca del estómago, pero de una manera extraña, suave pero angustiosa, será porque aun me quedan 20 días de vacaciones gracias a dios.

Me ha costado tanto llegar a este reducto de paz que no quiero que termine, de verdad, necesitaría estar así hasta el 1 de noviembre, para poder afrontar todo lo que se avecina, que juro por dios, que no es posible que todo salga bien.


Mientras tanto, supongo que disfrutare de esto que me ha costado tanto lograr, aquí, donde he llegado arrastrándome penosamente por el cansancio y la adversidad.

Sin duda, me encuentro mejor, con mas ganas y mas repuesta, menos cansada y bastante mas capaz de apreciar las cosas buenas... disfrutemos de esto mientras dure, aunque el temporizador ya esta marcando el final segundo a segundo, y el tic-tac leve, cada vez se haga mas ensordecedor en los momento en los que intento conciliar el sueño...maldita ansiedad anticipatoria.


Pdt: aunque antes de volver a la realidad, hay que sobrevivir a Paris... ¿te había comentado ya que odio viajar en avión?

miércoles, 20 de julio de 2022

El duro invierno.

Creo que es importante en esta vida, reconocernos cuando estamos mal y cuando estamos bien.

No reconocer al mundo cómo nos sentimos, si no más bien, ser capaces de vernos en el espejo o recordarnos en el pasado y admitir ante nosotros mismos lo mal que estamos... o lo bien.


Hace poco hice balance del año que llevamos, me paré a pensar en cómo me encontraba hace unos meses y en cómo me encuentro ahora. Hasta la gente que me rodea lo ha notado.

Hace unos meses estaba al borde de la medicalización.

Noviembre, diciembre y enero, han sido sin duda alguna meses muy malos.

He tenido otras épocas duras, pero ninguna como esta.

El problema principal creo que se encontraba, en que en otras ocasiones, cuando me sentía mal, o me pasaba algo malo, tenía la capacidad de sacudir el cuerpo, sacarme la tristeza, y seguir adelante. A pesar del llanto, del malestar, de la tristeza, siempre encontraba la manera de superarlo y seguir, de mejorar o de perdonar. Cuando lo del MIR, la pandemia, o lo que paso hace tantos años con mi ex... pero esto no, porque esto era un porrazo a mi propia existencia y estaba bloqueada.

Y te preguntarás ¿ qué paso hace unos meses para que te encontraras así?, pues eso es lo peor, que no pasaba nada realmente, al contrario.

Era una de las principales sensaciones que tenía, con Miguel estaba bien ( mejor que bien, menos mal que lo he tenido a mi lado y nuestra relación es suave, amable y pacífica, si no a lo mejor si que habría reventado del todo), mi familia bien, tenía trabajo, dinero, mis amigas cerca de mí y aún así no podía respirar, no podía ser feliz.

Después de muchiiiiiisimo reflexionar descubrí qué era lo que me estaba hundiendo, el lastre que tanto me pesaba y del que no sabía como desprenderme: LAS PUTAS GUARDIAS DE PUERTA DE LA CALETA.

Sé que ahora nos podemos reir de esto, pero he estado a punto de dejar la residencia por ellas, solo por ellas. Me llegué a plantear que no quería ser médica, que ese estilo de vida no lo quería para mi... pero claro, ¿cómo solucionas tu miedo a ir a tu trabajo, la ansiedad anticipatoria, el dolor físico?

Todo lo demás era perfecto, pero esto me hacía infeliz... 

Gracias a dios lo peor ha pasado. ¿Cómo lo he solucionado? pues eso es lo más triste de todo, con dinero. El dinero que me gastaba en el psicólogo, lo invertí en vender las guardias de puerta, y aquí estoy, renovada, feliz, tranquila y despreocupada. MANDA COJONES, que luego digan que el dinero no da la felicidad.

Pero por eso quería escribir, quería reconocerme, quería ser consciente de que ahora duermo mejor y llevo desde enero sin llorar y es que durante esos meses, llegaba llorando a casa con pánico por si había matado a alguien.

¿Y sabes de verdad, de verdad, de verdad lo más triste de todo, incluso que lo del dinero? que se me daba muy bien. Mis residentes pequeños, con los que he estado en consulta no entienden por qué las vendo, no entienden lo que les digo porque para ellos soy de las mejores (no es presumir es repetir lo que me dicen), la residente mas completa, siempre alegre y amable con los pacientes sean las 15:00 de la tarde o las 3 de la mañana, nadie cree lo que les cuento sobre mis pesadillas y mis nauseas, sobre que no como ni duermo cuando estoy de guardia por el pánico...y ahora es cuando entiendo que las personas que están muy mal, no siempre son las que están tristes o deprimidas a veces simplemente fingimos un aplomo que no sentimos una seguridad de la que carecemos.

Así que bueno, aqui estamos, en julio, ahora lo que de verdad necesito es irme de vacaciones, irme al paraíso ese que tenemos rentado en Villanueva del Trabuco y que llegue septiembre, a empezar Miguel y yo nuestra pequeña nueva aventura...mientras, me voy de guardia. =)


PDT: antes del Villanueva, tengo que sobrevivir a Roma, odio viajar en avión...

jueves, 2 de junio de 2022

EL Y ELLA

Creo que entendían la vida como cosas muy distintas.

Uno la vivía como una sucesión de improbables oportunidades de brillar. Con la incesante y agobiante necesidad de dejar marca en todo aquello que tocaba.

El otro simplemente existía.

Ella no entendía muy bien aquello de existir solamente, sin buscarle el sentido oculto a la vida, a cada una de sus respiraciones. Él  no podía concebir un ser siempre de los demás, una existencia sujeta a la excelencia y a la vocación. ¿No era acaso su vida, suya? ¿Para quién si no iba a vivirla?, ¿para qué iba a sufrirla?.

Ella al principio pensaba en el desperdicio de vida. Él tenía todo en su haber para llegar lejos, solo que no quería ir a ningún lugar, sus aspiraciones eran simples o por lo menos eso es lo que a ella le parecían.

Él quería ser feliz, y eso no siempre era fácil. Ella quería cambiar el mundo y eso era realmente misión imposible.

La realidad es que ella nunca jamas había soñado con ser feliz. Pensaba que logrando lo primero, ser grande, ser excelente, ser importante, conseguiría aquella felicidad no deseada en voz alta, pero que sin duda se buscaba en cada uno de sus actos.


Él ha dejado de conformarse. Ha entendido que su propósito tampoco es fácil, ser feliz, únicamente , requiere de mucho trabajo, de mucha lucha, de mucha paz mental. Ella le enseñó a él a luchar por su sueño, con todas las armas que tenia, no simplemente a existir, pues eso solamente tampoco le llevaba a ningún lado.


Ahora ella y él quieren ser felices. Preferiblemente juntos.Ella no quiere marcar, solo dormir en paz. Y él quiere trabajar para que ella lo consiga.

Juntos, todo ha sido mucho más fácil, mucho más sencillo, mucho más humano. 

Es ahí donde reside el punto de la felicidad, el encontrar el equilibrio entre la trascendencia y la permanencia, entre el ser y el estar. Entre ella y él.